EDUARDO MARTURET de la Orquesta Sinfónica de Miami

Texto: Ruse Martín Galano
Fotografía: cortesía Eduardo Marturet

Eduardo Marturet es Director Titular de la Orquesta Sinfónica de Miami, en Estados Unidos. Ha dirigido más de mil conciertos con más de 50 orquestas de todo el mundo y más de 39 años de trayectoria musical, dirigiendo orquestas.

RMG: Su historia musical inicia las primeras páginas a la edad de cinco años cuando tiene su primer contacto con un instrumento musical. En 1971 estudió en la East Anglia University en Cambridge, Inglaterra, donde obtuvo un título en Piano, Percusión, Dirección de Orquesta y Composición. A los 24 años fue Director Musical de la Arbury Orchestra en Cambridge, donde, entre otros, dirigió la Sinfonía Heroica de Beethoven. Esta experiencia marcó su vida como Director.

¿Por qué?

EM: Porque la obra sinfónica de Beethoven contiene todos los elementos necesarios para forjarse como director de orquesta.

RMG: Posteriormente tomó clases de dirección con Franco Ferrara en la Accademia Chigianna de Siena de Siena, conocido por dirigir partituras de bandas sonoras, entre otras, para las famosas películas de Federico Fellini , Michelangelo Antonioni y Luchino Visconti (con música de Nino Rota).

¿Fue este el primer paso de su carrera como compositor para bandas sonoras de películas como: Oriana, Manuela Saenz, Miranda, A Mí Me Gusta, Bolivar?

EM: Ciertamente conocer la obra de los grandes compositores del cine como Nino Rota, tuvo una gran influencia en mi a la hora de componer música para estas grandes películas venezolanas.

RMG: En 1979 regresó a Venezuela para desempeñarse como Director Asociado de la Orquesta Filarmónica de Caracas y desde 1988 hasta 1995 fue Director Titular de la Orquesta Sinfónica Venezuela, la más antigua del país. En 1984 fue designado Director Musical del Teatro Teresa Carreño en Caracas. Usted manifestó en algún momento que esta experiencia había sido una gran lección de vida.

Eduardo Marturet

Eduardo Marturet, director de orquesta.

¿Podría explicarnos?

EM: Porque conocí grandes artistas que eran muy humildes y otros muy arrogantes, el contraste sin duda me enseñó que en el arte la humildad es indispensable para poder tener éxito.

RMG: En 1987 Eduardo Marturet retomó su carrera internacional para dirigir orquestas en Italia, Grecia, Francia, Inglaterra, Dinamarca, Holanda, Noruega, Suecia, Alemania, Checoslovaquia, Bélgica y Estados Unidos. En 1992 inició una fructífera relación con la Berliner Symphoniker, una de las orquestas más importantes de Alemania. Con ella ha grabado más de 30 discos en los últimos 16 años, incluyendo el ciclo integral de sinfonías, conciertos y oberturas de Brahms, el ciclo completo de conciertos de Beethoven (interpretado con solistas venezolanos) y un ciclo de los compositores de música sinfónica de América Latina.

La música clásica te lleva a otro plano más elevado. Está compuesta con códigos mágicos, de los cuales algunos nos enteramos y otros no. El director es un mago que abre una puerta, la batuta es la llave que la abre y en ese momento, se conecta el triángulo entre la música, los músicos, y el público”.

¿Podría decirse que además de enriquecedora esta experiencia de vida profesional, le ha permitido unir de alguna manera al viejo continente con Latinoamérica, a través de la música?

EM: Sin duda, la experiencia de hacer música en Europa me ayudo muchísimo a construir puentes artísticos entre los continentes.

RMG: Usted ha dirigido a la Orquesta de Cámara de la Comunidad Europea, la Staatsphilharmonie Rheinland-Pfalz, la Orquesta Sinfónica de la RAI, la Concertgebouwde Ámsterdam, la Sinfónica de la Radio Danesa, la Filarmónica Real Flamenca, Nordwestdeutsche Philharmonie, Gelders Orkest, Filarmónica de Seúl y la Filarmónica de Cámara de Bohemia. En Venezuela, se suman la Orquesta Sinfónica Simón Bolívar, la Orquesta Sinfónica de Lara, la Filarmónica de Caracas, la Sinfonietta Caracas y la Orquesta Sinfónica Venezuela.

¿Qué diferencias y similitudes hay en la dirección de orquestas europeas y las venezolanas?

EM: La mayor diferencia con las orquestas venezolanas y las del resto del mundo es que las nuestras están formadas en su totalidad por músicos venezolanos y entrenados bajo un mismo concepto y estética musical.

RMG: Frente a diversas orquestas ha guiado repertorios de obras populares junto a músicos como, Cheo Feliciano, Oscar D’León, Ricardo Montaner, Franco de Vita y Roque Valero.

¿De qué manera cree Usted que la música popular pueda darse la mano con la música clásica?

RMG: Usted manifestó lo siguiente: “Las raíces de la música clásica están en el pueblo; luego se convierten en arte“, ¿podría ayudarnos a entender esta idea?

EM: Toda música popular que prevalece en el tiempo termina convirtiéndose en ¡clásica !

RMG: Usted trabaja en un proyecto social denominado, “Obras abiertas”, ideado para que los jóvenes se familiaricen con la música nueva de una forma libre y lúdica.

¿Dónde se desarrolla y a quiénes va dirigido este proyecto?

EM: Es un programa dirigido a jóvenes instrumentistas de EL SISTEMA que deseen conocer de cerca la música contemporánea y sus diversas técnicas de ejecución e interpretación; principalmente jóvenes entre los 9 y 14 años.

RMG: ¿Qué opinión tiene de la Orquesta Sinfónica Regional del Estado Nueva Esparta?

EM: Es una de las más importantes orquestas regionales del país.

RMG: ¿Qué nos puede decir de la música margariteña?

EM:   Digna representante de uno de los lugares más bellos de América y el mundo.

RMG: ¿Qué representa la música margariteña para usted?

EM:   Alegría, inspiración, romanticismo.

RMG: ¿Qué o cuáles músicos y compositores margariteños ( de ayer y de hoy), son de su agrado y por qué?

EM:   El Maestro Inocente Carreño sin duda principal exponente del Nacionalismo Sinfónico Venezolano.

RMG: ¿Ha dirigido alguna pieza musical margariteña en Venezuela y/o en el exterior?

EM: La Glosa Sinfónica Margariteña del Maestro Carreño es un icono de la música Venezolana a nivel internacional. Tuve la oportunidad de grabarla con la Orquesta Sinfónica de Berlín en un CD titulado HOMENAJE al nacionalismo sinfónico vol.2

RMG: Algún personaje de la Isla que conozca y que admire…

EM: ¡El Mestro Inocente Carreño!

En 2006 estuvo nominado al Grammy Latino en la categoría de Mejor Álbum de Música Clásica con Encantamiento. En la producción dirigió a la orquesta alemana Berliner Symphoniker, en la interpretación de obras de Astor Piazzolla, Camargo Guarnieri, Arturo Márquez, Antonio Estévez y Silvestre Revueltas. Según manifestó en una oportunidad, este trabajo fue inspirado en nuestra tierra, Venezuela.