CARLOS CRUZ DIEZ

Arcos de Inducción Cromática en Margarita

Por: Ruse Martín Galano
Fotografía: Cortesía Carlos Cruz Diez

Hablar de Carlos Cruz Diez, el artista venezolano creador del arte cinético, es motivo de orgullo. Tiene 87 años y sigue trabajando e investigando ininterrumpidamente desde hace más de medio siglo. Sus obras se caracterizan por la magia de los efectos visuales.

INDUCCIÓN CROMÁTICA en MARGARITA

En entrevista exclusiva para Xplorando Margarita Magazine, el virtuoso Carlos Cruz Diez, nos comentó sobre la obra Arcos de Inducción Cromática para Margarita, construida en 1973, en la Avenida Rómulo Betancourt, Porlamar.

– Es una fuente de 3 segmentos de arcos interrumpidos y que se completan con un fino hilo de agua. Cada uno tiene 8 mts. de diámetro y 0. 80 mts. de espesor. Fue construida en acero, cerámica y láminas de aluminio encoladas sobre la cerámica. Diseñé la fuente para Margarita, sin depósito de agua y con una estructura volumétrica urbana que pudiera tener digna presencia con agua o sin ella.

ARCOS de Inducción cromática

ARCOS de Inducción cromática en la Isla de Margarita.

¿Cuándo visitó por primera vez a la isla de Margarita y cuáles anécdotas o experiencias positivas ha vivido en esta región?

– “La primera vez que visité la isla de Margarita fue en 1951. A mi esposa y a mí nos fascinó la luz, la tranquilidad y la extraordinaria simpatía de la gente. Me acuerdo que los lugareños hablaban tan rápido y con tanta chispa, que nos costaba trabajo entenderlos. Casi no había automóviles y uno podía pasear por el medio de la calle con gran tranquilidad. Otra de las particularidades que nos causaron un sentimiento de afecto y de intimidad, fue la escala del espacio urbano y de las edificaciones públicas, el tamaño de las iglesias y del castillo, sin hacer mención a las playas, el paisaje y sus deliciosos productos agrícolas como los tomates y las lechosas con un gusto especial”.

“En los años 70 visité la isla en varias oportunidades invitado por Alfredo Boulton, alojándome en su bella casa de Pampatar, un lugar propicio para planificar y diseñar los libros de la Editorial Macanao. Durante varios años, cuando iba de visita a Venezuela, era una obligación pasar unos cuantos días en Pampatar en compañía de mi esposa Mirtha, Alfredo, Yolanda su esposa, Arturo Uslar Pietri y un grupo de amigos con quienes disfrutábamos de apasionantes conversaciones de sobremesa. También incluía un paseo por la isla, deteniéndonos en cada sitio de interés para escuchar los comentarios de Alfredo, quien era un apasionado de la historia insular”.

Carlos Cruz Diez

El artista Carlos Cruz Diez.

Háblenos de un personaje de la isla que sea relevante para usted.

– “En el transcurso de mi vida he conocido eminentes margariteños. En primer lugar mi querido e inolvidable profesor en la Escuela de Artes Plásticas de Caracas, Pedro Ángel González, con quien tuve una empatía inmediata, pues era litógrafo y grabador, materias que me interesaba aprender. Nuestro emblemático escultor, Francisco Narváez, de quien fui su discípulo y gran amigo. Debo mencionar por igual a mi querido compañero de la Escuela, Ramón Vásquez Brito, quien además era músico y cantante de tangos, lo que propició que nos encompincháramos con Soto y Narciso Debourg para dar serenatas. También Omar Carreño, compañero en las ideas del arte y uno de los primeros artistas que se fueron a Paris a desarrollar su carrera. No podría pasar por alto al Maestro Luís Beltrán Prieto y a Efraín Subero a quienes conocí cuando trabajaba en los diarios caraqueños, pero hay muchos otros que de mi memoria se escapan. De unos años para acá, son incontables los amigos caraqueños, barquisimetanos, maracuchos y guayaneses que se han instalado en la isla y que se han vuelto margariteños furibundos como nuestro gran artista Angel Hurtado, que es tocuyano”.

EL COLOR para CRUZ DIEZ

Cruz Diez tiene su propio concepto sobre el color, catalogándolo como un hecho biológico, una suerte de ente vivo, tridimensional, nunca estático ni substituto de las formas, que se modifica en función del movimiento de quien se aproxima a la obra.

A través de sus obras plásticas usted sacó al color de lo estático, de lo plano y le dio movimiento, forma tridimensional. Ha sido un creador, un innovador del arte en función del color. En una oportunidad expreso lo siguiente: “Yo quería cambiar la noción de siglos que existía sobre el color, como algo pintado sobre una superficie, para dar lugar a una idea del color como algo ambiguo, mutante, que reflejase lo que somos los seres humanos, con nuestras dudas, nuestras ambigüedades y nuestras mutaciones”.

¿De qué manera podría definir al color desde la óptica artística y creativa?

  • El color es el mundo de lo afectivo, lo inestable, está lleno de sorpresas, de imponderables y de cambios constantes, como la vida. No hay colores feos ni bellos, todos son colores.

¿Cómo surgió la inquietud de darle este particular protagonismo al color?

  • Es el deseo del artista de comunicar a la gente lo que uno ha detectado más allá de lo convencional. El arte es generoso, el arte es para compartir, el arte es de la gente y para la gente.

Si tuviera que plantearse el hecho del color desde el punto de vista geográfico, territorial y hasta emocional, ¿podría crear a Venezuela como una obra de arte a través del color?

  • En los pueblos hay preferencias por ciertos colores. Los ingleses usan los colores de los trajes de la Reina: un rojo vino tinto, un verde oscuro y un naranja tostado. En España es común el uso del rojo y el amarillo, en Alemania el blanco y el negro, en Francia el azul, en Italia el verde y el rojo, y en Venezuela, el color de hormiga….

Según leímos usted expresó lo siguiente:

“El arte tiene que estar en la calle, en las fábricas, pues es parte de la vida, no colgando de una pared. Y si no puede ser siempre así, al menos que el visitante sea también parte del proceso creativo: Cuando usted se detiene, la obra de arte muere”.

¿Podría conversarnos al respecto?

Expresarse, inventar, descubrir y disfrutar es condición del ser humano. Y la obra del artista es plataforma para el ejercicio de esa condición. A través del arte, la calle, la fábrica, el hábitat, pueden convertirse en plataformas destinadas a enriquecer las experiencias espirituales y contribuir a enriquecer la rutina de lo cotidiano en lo que políticos y economistas llaman “el colectivo”. 

BIOGRAFÍA

Diseñador gráfico y artista plástico. Nace en Caracas en 1923. Inicia estudios en 1940 en la Escuela de Artes Plásticas y Aplicadas de Caracas. Entre sus maestros destacan Marcos Castillo y Luís Alfredo López Méndez. Desde la época estudiantil colabora en el diario La Esfera realizando viñetas humorísticas y en la revista Tricolor como ilustrador. Finalmente culmina los estudios como profesor para artes manuales y aplicadas en 1945. Sin embargo desde 1944 ya trabajaba como director de arte para la Creole Petroleum Corporation en donde conocerá al tipógrafo y especialista en sistema de impresión norteamericano Larry June pionero en el manejo de los fundamentos tipográficos y su métrica en Venezuela. Desde esos años colaborará Cruz-Diez en publicaciones como la revista El Farol convirtiéndose en uno de los más importantes pioneros del diseño gráfico venezolano. Sus indagaciones sobre el color las lleva al campo de las artes gráficas. Es considerado uno de los padres del cinetismo, en 1971 recibe el Premio Nacional de Artes Plásticas. Sin embargo el diseño gráfico no lo abandonará totalmente nunca, diseñando ininterrumpidamente durante los últimos años libros, catálogos y carteles con los que ha obtenido reconocimientos nacionales he internacionales. En la actualidad reside en la ciudad de Paris, Francia donde tiene desde hace muchos años su taller. El único museo dedicado a la estampa y al diseño en Venezuela lleva su nombre en homenaje a su trayectoria.